Yo pensé, imaginé, inventé un universo paralelo a mi vida para así estar tranquilo, estar un poco más feliz de lo que puedo llegar a ser en la vida real. Allá me siento cómodo, porque sólo allá puedo lograr lo que realmente quiero y que acá no puedo.
En ese mundo todo es posible, lo que tu deseas se puede hacer realidad; lo malo es despertar. A nadie le gusta despertar, porque mata parte de ti, y lo muerto muerto está, así como muerta está mi fe.
No sé si seguir soñando o despertar: si sueño, viviré en un mundo de fantasía, en el que el soplido más mísero derrumbaría mi torre de esperanza, pero al menos soñando no pasaría el frío que pasaría si despierto. Si despierto, quizás estaría feliz, pero perdería esa bella magia que tanto me hace sonreír, que tanto me hace sufrir... que me hace sentir vivo.
Uno es dueño de su destino, uno mismo decide el camino que debe tomar; yo no sé qué pensar. Sólo sé que quiero ser feliz y pasar una noche... sólo una noche sin llorarle a las estrellas por una ilusión perdida. He pensado mal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario